Infraestructuras empresariales

En las empresas privadas, el corazón de la organización pasa por el área de marketing y comercialización, es indudable que la diferencia en una estructura, cualquiera sea su tamaño, va a estar dada por el factor humano.

Nos toca vivir un momento dónde la tecnología crece en forma vertiginosa y cada vez es más accesible tecnificar una empresa. Por eso, porque es un elemento que no marca la diferencia, que una empresa se ajuste o no a los avances tecnológicos pasa por una desicón de tipo político institucional no es una barrera económica.

La consecuencia de ésto es que paradójicamente el elemento diferencial que hará la ventaja distintiva entre una empresa y otra está en una buena inversión en su personal calificado.

Analizemos el asunto con un ejemplo, tomemos por caso el punto de vista del responsable de Recursos Humanos de una mediana empresa. Si éste tiene que cubrir una vacante y está ofreciendo empleo jefe de ventas la elección no es sencilla, no importa tanto lo que el postulante traiga como experiencia previa como descubrir el potencial de aporte a la organización.

Si el Jefe de Ventas no logra demostrar tener la capacidad de liderar los equipos de ventas entonces todo el andamiaje cae sin importar cuanto dinero se invierte en la infraestructura.

Son cargos que para cubrirlos hay que tomar en cuenta qué sabe hacer, qué puede hacer y qué quiere hacer el postulante al empleo.

A la vista salta que es una gran responsabilidad y requiere más dedicación que la de tomar una comparativa entre dos equipos de comunicación y tomar la desición de cual es el mejor en la relación coste/servicio.

El trabajo de gerente de Recursos Humanos es especialmente arduo durante los tiempos de recesión económica donde debe buscar los incentivos necesarios para generar motivación entre la plantilla de empleados.

Por ello es primordial elegir jefes de ventas, comercialización y marketing que sean verdaderos líderes que lo acompañen en la tarea.