Tipos de coaching

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¿Qué es el Coaching?

Sí, esta de moda, pero ha llegado para quedarse. Por supuesto que como toda “disciplina” que aparece en nuestro horizonte, pueden aparecer corrientes erróneas, coachs que no lo son, o terminar llamar a todo coaching para acabar en que nada es coaching.

El coaching, es una disciplina académica (podríamos llamarla así), relativamente nueva aunque ya en el siglo VI a.C., Epicteto escribío en El Enchiridión: “Los hombres no se perturban por causa de las cosas, sino por la interpretación que de ellas hacen” y en el siglo V, Sócrates ya utilizaba el  método mayéutico como bien recoge Platón en sus “Diálogos”. La filosofía se ha debatido durante mucho tiempo sobre si para el hombre es posible conocer la la realidad en si, o si es incapaz de ello. Realistas, racionalistas escépticos, idealistas, románticos, existencialistas,.. y un largo etc, debaten todavía hoy en día sobre el tema. La psicología se apunto a este debate ya hace tiempo en donde destacan las escuelas del psicoanálisis, la segunda escuela vienesa con Adler la tercera con Viktor Frankl, la de la Gestalt (truncando su mejor desarrollo por culpa de la segunda guerra mundial), la conductual, Piaget con su psicología evolutiva, derivando hoy en un constructivismo radical, o la escuela Cognitiva con Aaron T. Beck como uno de sus mejores representantes.

Podríamos decir que el coaching se nutre de la antropología, la filosofía, la psicología, la biología, la neurología, la sociología, incluso del estructuralismo lingüístico.

Es una disciplina netamente humanista, que cree profundamente en el hombre y sus capacidades. Nace para apoyar el desarrollo de las personas para que alcancen su máximo grado de excelencia (no perfeccionismo).

El proceso se desarrolla en un entorno de confianza, confidencialidad, y compromiso. El protagonista del proceso es el cochee, el coach es un mero compañero de viaje que hace las veces de frontón, preguntando, escuchando, no juzgando, a veces provocando con cariño, todo ello para elevar la autoconciencia que el coachee tiene de si mismo, para que este a su vez detecte que creencias, paradigmas, procesos mentales, emociones, incluso que procesos perceptivos le están inhibiendo, limitando para sacar su potencial. Obviamente el autoconocimiento no es el fin sino el medio necesario para poder alcanzar las metas propuestas que uno mismo se impone o que su organización le demanda.

Se descubre así el coaching como un proceso novedoso y a la vez utilísimo en el desarrollo de las personas en las organizaciones.

El coach acompaña en ese viaje al cochee utilizando herramientas que le puedan ayudar en su transito. Las herramientas suelen ser muy útiles para tomar autoconciencia, para ver como le ven los demás de su entorno más inmediato, para situarle en otros puntos de vista, ayudarle a tomar distancia de una situación, utilizar otro marco interpretativo, etc.

Pero en el final del viaje se debe poder observar un cambio del comportamiento, la adquisición de nuevos hábitos más virtuosos que le ayude a conseguir sus metas personales o profesionales. Sin comportamiento observable no quedamos a mitad de camino. Aristoteles ya decía Las virtudes (hábitos, comportamientos reiterados y consolidados en el tiempo o en terminología de empresa competencias) éticas son adquiridas a través de la costumbre o el hábito y consisten, fundamentalmente, en el dominio de la parte irracional del alma (sensitiva) y regular las relaciones entre los hombres. Stephen Covey hablaría de salir de la zona de confort (de aquella zona en la que tenemos hábitos no constructivos) y pasar a una de aprendizaje que finalmente se consolidara como otra zona de confort pero más exitosa. En definitiva el resultado debe darse de una manera observable en cambios de comportamiento que ayuden al cochee, en sus propósitos y porque no! en ser más feliz

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