Transición al liderazgo

La promoción profesional es un aspecto muy apreciado en nuestra vida laboral, pero también representa importantes dificultades.

Muchos líderes “novatos” se sienten precariamente preparados para desarrollar su nuevo rol. Sus temores aparecen claramente durante la etapa de transición hacia el liderazgo o hacia nuevas responsabilidades empresariales o ejecutivas. Históricamente, estas transiciones se han llamado de muchas formas, desde “asimilación de liderazgo” en los comienzos, hasta términos más recientes como “desembarco ejecutivo”.

Sin importarnos demasiado la denominación que empleemos, esta transición puede crear o destruir a un lider - o a las organizaciones en las que trabajan – especialmente en niveles senior. Problemas con aptitudes personales, cultura corporativa, resultados económicos, habilidades estratégicas, así como falta de experiencia, expectativas no realistas o una preparación inadecuada son algunos de los problemas que salen a la superficie durante este periodo de tiempo.

La frecuencia con la que esta transición falla (algunos estudios hablan de una tasa del 40% de fracaso) sugiere que, incluso con adecuadas aptitudes, los ejecutivos han de afrontar cambios significativos. Cada nuevo rol que se adopte es diferente y nunca se sabe dónde va a estar el campo de minas. Muchos líderes se ven como autodidactas y normalmente aprenden a cómo desempeñar su trabajo observando a los demás, mediante el método “prueba-error”, escuchando consejos de compañeros y colegas y mediante una formación formal. Y mientras lo intentan hacer por ellos mismos, los estudios indican que los nuevos líderes se sienten pobremente preparados en su nuevo rol y atraviesan una transición que les asfixia.

Numerosos artículos escritos por profesionales indican lo importantes que son los primeros 90 días de transición y cómo unas adecuadas sesiones de coaching pueden ayudar a realizar esta transición sin procesos traumáticos.

De los múltiples dilemas que afrontan los líderes en transición, podemos seleccionar las expectativas confusas o no definidas como el más importante. En este sentido, las sesiones de coaching ejecutivo consiguen los mejores resultados.

Para las personas interesadas en profundizar en el tema, recomiendo dos libros:

– Wellins, R. and Bernthal, P. (2005). Leadership forecast 2005/2006: Best practices for tomorrow’s global leaders. Pittsburgh, PA: Development Dimensions International.

– Witherspoon, R. and Cannon, M.D. (2004). Coaching leaders in transition: Lessons from the field.