Archive for Marzo 27th, 2007

Si bien los directivos empresariales suelen tener la libertad de establecer sus propias metas, con demasiada frecuencia las delegan como imperativos inobjetables. Esto niega la autonomía a quienes deben alcanzar estos objtivos y es probable que también afecte a su desempeño. Los directivos inteligentes procuran mantenerse al margen de sus propias metas cuando están tratando de motivar a sus gerentes, y siempre que sea posible, los alientan a establecer sus propias metas desafiantes. Pero si no lo hacen, y proscriben estrictamente ciertas tareas, no todo está perdido, ya que el gerente al menos puede ser capaz de ofrecer a sus empleados algunas opciones y la autonomía para decidir cómo realizar el trabajo, quién la hará y cuándo.

Aun cuando cierta meta sea un imperativo absoluto, todavía es posible el coaching para la autonomía. Nunca se debe subestimar el valor de la elección y la responsabilidad, ya que son factores decisivos para la automotivación.