“Pero los que me frecuentan -afirma Sócrates- al principio parecen ignorantes, pero después, como asistidos por el Dios, obtienen un provecho admirablemente grande, tal como les parece a ellos mismos y a los demás. Y sin embargo, es evidente que nada han aprendido nunca de mí, sino que ellos han encontrado por sí mismos, muchas [...]