En todos los artículos hemos tratado el coaching de forma general pero no nos habíamos centrado en ningún tipo de coaching, al menos hasta ahora.

En este artículo queremos hablarte del coaching ontológico. Este coaching está basado en una rama filosófica llamada ontología del lenguaje. De lo que se trata es de que las personas lleguen a observar, pensar, sentir y desafiar a los modelos mentales obteniendo resultados en corto plazo.

Este tipo de coaching no es eficaz para medio y largo tiempo ya que se ve insuficiente como herramienta y, a la larga, puede ser más un estorbo que un beneficio. Es una forma de que las personas obtenga resultados con un coaching para que sean más susceptibles de aplicar otros cambios más importantes, con la confianza de que van a obtener buenos resultados.

El coaching ontológico está dirigido a empresarios, trabajadores, educadores y a todos aquellos que quieran mejorar los resultados de su trabajo a corto plazo y para resolver problemas sencillos (nunca profundos).

Un coach ontológico no es igual que otro tipo de coach. Éste observa a las personas e interpreta su forma de ser para, más adelante, establecer unos límites que hagan obtener mayor beneficio a la propia persona y que éste se de cuenta de cómo actuaba antes y cómo lo hace ahora (de ahí lo de observar, pensar, sentir y desafiar).

En la wikipedia podemos encontrar un modelo de coaching basado, como pone, en un líder deportivo. Sin embargo, este modelo o características, también se pueden atribuir a un modelo en general ya que todo coach ha de basarse en una serie de características.

Por tanto, basando el modelo de forma general tendríamos:

Una visión inspiradora, ganadora y transparente. Si nos basamos en una empresa, nuestro objetivo es alcanzar una meta, ya sea un ascenso, beneficios mayores, etc. Por tanto, el coach ha de tener esa visión siempre en cuenta a la hora de trabajar con sus “trabajadores”.

Planificación continua y semanal. Es normal que, a lo largo de la semana, o incluso el mes, se puedan plantear contratiempos en cualquier trabajo, por lo que es lógico que, aunque el coach haya de mirar y ejecutar su visión a largo plazo, ésta requiera de planes a corto plazo que sean moldeables y flexibles.

Líder ejemplo. Esta bien que alguien te diga lo que tienes que hacer y cómo hacerlo. Pero si no confianza en ello no sirve de nada. Por eso el coach tiene que ser ejemplo para los demás a fin de que puedan conocer de primera mano que el éxito se puede lograr.

Rutina. Con ello nos referimos a que no se puede lograr algo si no se invierte tiempo y esfuerzo en el mismo, esto es, no puedes crear algo y sentarte a esperar tus beneficios o recompensas, como dice el dicho “quien algo quiere, algo le cuesta”.

Motivación. Está relacionado con la rutina ya que el estar motivado (y el que el coach te motive) es algo muy importante para lograr tus logros.

Compromiso. Una frase lo puede definir bien: no puedes empezar algo y dejarlo a mitad de camino porque te aburres o no te gusta. Si te has comprometido, has de esforzarte al máximo por ese objetivo. Después ya verás lo que te puede deparar.

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El coaching es un término que, cada vez más, va teniendo mayor importancia en España y a la vista está las distintas empresas que han nacido desde hace apenas unos años.

Son muchas las empresas que están empezando a adoptar el coaching como una estrategia más con sus trabajadores de modo que pueden, así, diferenciarse de su competencia y, por ello, conseguir un mayor éxito.

En televisión las cadenas también le han dado importancia al coaching, de donde podemos obtener un documental de duración corta sobre una visión generalista del coaching en España, sus inicios y su desarrollo.

En este documental podremos ver, de forma general,  cómo se aplica el coaching a una empresa, que es distinto a su aplicación en una persona individual así como las funciones que tendría un coach dentro de una empresa porque estaría trabajando con profesionales en su trabajo, por tanto, para ellos, la figura del coach sería como una intromisión en su trabajo del que comentaría que no sabe hacer.

A menudo, cuando la empresa es grande y se dan cambios importantes, algunos trabajadores actúan a la defensiva porque se ven peligrar, o simplemente por inseguridad. Así que la figura del coach, cuando menos, les incomoda. Y quizás sea a ese tipo de personas a quien tendrá que evaluar primero.

El coaching, al ser una temática abierta y tratable desde varios puntos de vista, tiene distintas modalidades.

Es bueno conocerlas todas, o casi todas, de manera que se pueda establecer la mejor modalidad en una empresa y/o individuo.

Así, tenemos:

  • Coaching Sistémico: Es el que promueve en el cliente el desarrollo individual. Hace énfasis en un enfoque de procesos de manera que permite distinguir los que motiva a una persona (sus creencias, sus ideas, sus valores, etc.).
  • Coaching Ontológico: Se centra en el lenguaje y, por tanto, el coach ontológico se centrará en el lenguaje, tanto verbal como mental de sus cliente.
  • Coaching Integral: Parte de varios tipos de coaching para hacerlos uno solo (digamos que es una variedad donde encontramos los dos anteriores).
  • Coaching de Vida: Este tipo de coaching se centra en las habilidades personales, en su desarrollo y mejora para obtener metas y objetivos personales.
  • Coaching Ejecutivo: Al contrario que el coaching de vida, éste se centra en las habilidades que consigan objetivos y metas empresariales o en el trabajo.

Vía: Wikipedia.