En el coaching una de las cosas que siempre hay que tener muy en cuenta es lo que significa para cada persona la palabra éxito. Hay que tener en cuenta que “éxito” puede tener muchos significados dependiendo de la persona que seamos porque, para unos, el éxito puede ser obtener un trabajo donde se sienta bien y, para otros, puede ser tener un trabajo donde gane mucho.
El éxito puede tener muchas formas de verse, no hay sólo una conceptualización como podríamos pensar porque cada persona le puede dar un significado distinto, dependiendo de su personalidad.
Cuando se empieza en el coaching, al principio, la persona puede tener claras las metas a las que quiere llegar pero, ¿realmente es eso para él o ella el éxito? Eso tiene que encontrarlo él o ella mism@, no podemos decirle ni encauzarlo porque tiene que descubrirlo uno mismo, con nuestra ayuda por supuesto, pero con su propia iniciativa.
Todos hemos de ser conscientes que nuestra meta puede no ser lo que consideramos éxito ni felicidad; puede que sea algo material lo que vemos en nuestra meta mientras que, en el fondo, consideramos otras prioridades, otra conceptualización o materialización del éxito.
Por eso, a menudo, hay que parar y pensar, ¿qué es para mí el éxito?
Por ejemplo, ser competitivo es un talento. Ser curioso y tener afán por descubrir cosas nuevas es un talento. Ser perseverante es un talento. Ser organizado es otro talento. Ser tozudo es un talento si está usado en un entorno dónde hace falta ejercerlo.

