Archive for Febrero 2007

He añadido un enlace a una selección de libros que considero pueden ser muy interesantes para nosotros. La mayoría son en inglés, pero no creo que eso sea un problema, verdad?

Todos se pueden adquirir por Internet.

Iré ampliándola a medida que vaya viendo cosas interesantes por la web.Â

Y, por supuesto, acepto comentarios…Â

Es un hecho bastante asumido en el coaching, y en el mundo de los recursos humanos en general, que todos pasamos por 4 fases cuando nos enfrentamos a un acontecimiento en nuestras vidas, ya sea profesional o personal. Atravesamos 4 etapas con más o menos velocidad, pero de un modo inequívoco.

Los 4 estados o “habitaciones” son los siguientes:

1- Inspiración - Renovación

En esta fase disfrutamos realmente con lo que estamos haciendo. Estamos llenos de energía y solamente vemos estímulos a nuestro alrededor. Sabemos lo que tenemos que hacer. Nos esforzamos al máximo en contribuir a la causa, a veces demasiado. Olvidamos fácilmente los límites y vivimos un continuo desarrollo.

La mayoría de la gente disfruta en esta habitación.

2- Satisfacción

El tema está controlado y funciona bien. Es una etapa importante para nuestro éxito y nos sentimos seguros. Pensamos que podemos crear un futuro prometedor desde esta fase. Vivimos un ambiente relajado y las decisiones que tomamos están bien estudiadas y son reales. Debemos cuidar estos temas para que no caigan en la siguiente fase. Son temas que no deberíamos cambiar.

La mayoría de la gente se siente cómoda en esta habitación.

3- Negación

Vivimos una fase de poca energía, que no se suele comentar abiertamente. Evitamos hablar de ellos o pretendemos estar satisfechos con las cosas como están. No somos totalmente honestos, pero en el fondo sabemos que algo va mal.

La tendencia es echar la culpa a otros y buscar explicaciones de por qué no somos responsables de la situación. Encontramos múltiples excusas para no afrontar el problema. Son temas que necesitamos dejar encima de la mesa y cambiar.

La mayoría de la gente se siente mal en esta habitación.

4- Confusión / Caos

En esta etapa dudamos abiertamente y sentimos frustración. Tenemos opiniones distintas sobre los asuntos que nos ocupan y no está muy claro qué esta bien o qué está mal. Necesitamos claridad para poder hacer distinciones.

Son temas que mucha gente quiere cambiar, pero que no todos ven como un problema. Es difícil encontrar una solución universal.

Mucha gente muestra abiertamente su frustración en esta habitación, mientras que otros ocultan su inseguridad intentando parecer completamente seguros.

La fase 1 se caracteriza porque sentimos una gran energía y tenemos sentimientos muy fuertes. La segunda etapa mantiene el sentimiento positivo, pero disminuye fuertemente el nivel de energia que transmitimos. La fase 3 implica sentimientos negativos y muy poca energía. Por último, la fase 4 conlleva mucha energía y una sensación también negativa.

Entre cada fase, aparecen “puertas” que nos permiten trasladarnos de una fase a otra. A veces, ese paso se realiza en muy poco tiempo, mientras que en otras ocasiones, ese momento transitorio se alarga.

En definitiva podemos crear hoteles de negocios

Cuando alguien me pregunta qué cualidades debe tener un coach ideal, siempre enumero, entre otras, las siguientes:

- Tiene paciencia

- Es imparcial

- Respalda

- Sabe escuchar

- Es consciente de sí mismo y de su entorno.

- Es atento.

Algunas personas suelen incluir:

- Destreza técnica

- Conocimiento

- Experiencia

- Credibilidad

- Autoridad

¿ Hasta qué punto estas cinco últimas cualidades son necesarias? ¿ Debe tener un coach conocimiento técnico del campo sobre el que trabaja ? Sinceramente creo que la respuesta es no. Sin embargo, si no está convencido del potencial de la persona a la que guía y en la importancia de la responsabilidad asumida, entonces pensará que necesita tener experiencia en el tema para ser capaz de entrenar.

Con esto no quiero decir que la experiencia esté de más, sino que no debe abusarse de ella para ocultar otras carencias. El coach debe darse cuenta de que, si utiliza su experiencia en exceso, reduce el valor de su entrenamiento y limita la responsabilidad del entrenando.

El coach no es un maestro, ni un consultor, ni un instructor, ni alguien encargado de resolver un problema, ni siquiera un experto. El buen coach debe ser un ayudante, una caja de resonancia, un consejero, un catalizador de la conciencia.

Lo ideal podría ser un coach experto que también tuviera un caudal de conocimientos técnicos. Sin embargo, es muy difícil dejar en un segundo plano la experiencia técnica para poder entrenar bien, centrándose en lo realmente importante.

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Actualmente, los cambios en las empresas están a la orden del día. Avances tecnológicos, nuevas reglas de mercado, reorganizaciones internas o apertura de nuevos mercados son algunos de los múltiples motivos que implican cambios en el seno de una compañía.

Para sobreponerse a todos estos nuevos retos, la empresa debe acostumbrarse a vivir en constante renovación a través del tiempo. Y es evidente que si tenemos organizaciones que necesitan vivir en un constante proceso de aprendizaje, debemos contar con ejecutivos flexibles. La flexibilidad implica estar preparado para cambiar nuestro comportamiento en un entorno cambiante y eso conlleva dominar aspectos personales como las creencias, valores, actitudes o motivaciones. Por todo ello, el coaching se reconoce en la actualidad como la plataforma básica para conseguir el éxito durante el proceso de cambio en las organizaciones.

Todos sabemos que la naturaleza humana rechaza el cambio. El coaching puede facilitar el cambio productivo en personas y equipos permitiendo a líderes, gerentes y empleados descubrir su potencial oculto.

Los líderes que consigan convertirse en coaches podrán:

- tener una visión más clara de los objetivos y las motivaciones de sus empleados

- ajustar más el puesto al perfil del empleado para obtener mayor productividad

- tener más éxito tras un proceso de cambio

- disminuir el estrés y aumentar la moral

- tener relaciones más productivas

- centrarse realmente en las prioridades

Para retener el talento en las empresas y obtener los mejores resultados es necesario trabajar en un ambiente que fomente el cambio y no lo considere algo traumático. Para ello, tenemos en el coaching nuestro mejor aliado.