Archive for Diciembre 2006

¿Os habéis encontrado con personas que, cuando las saludas, expresan una gran cantidad de quejas y pensamientos negativos? ¿O quizás estás cansado de compañeros que expresan continuamente cinismo y critican el esfuerzo de sus colegas de trabajo? Quizás trabajas con alguien que comienza una conversación de un modo cordial y finaliza discutiendo… Un reciente estudio norteamericano ha demostrado que una gran parte de trabajadores se encuentra cansado de su actual trabajo y la relación diaria con sus compañeros de trabajo se traduce en un alto nivel de estrés.

Si este es nuestro caso, en vez de aislarnos, es mucho más productivo acudir a una solución tipo “peer coaching” o coaching entre compañeros. El modelo se basa en cuatro partes y se basa en el trabajo de Katherine Crowley y Kathi Elster descrito en el libro “Working with you is Killing me”.

Lo primero de todo es desconectar físicamente de la situación. Sal a dar un paseo o practica algún tipo de ejercicio físico. Cálmate, céntratre en controlar tu respiración y descarga el cuerpo de cualquier tensión existente.

En segundo lugar, desconecta mentalmente. Comienza a analizar la situación redactando un pequeño inventario de la situación problemática. ¿Cuáles son los hechos que me preocupan de la situación? ¿Qué dinámicas aparecen? ¿Cuál es mi lugar en la situación? ¿Cuáles son mis opciones? Es probable que, no siendo sinceros con nosotros mismos, empeoremos la situación.

En tercer lugar, desconecta verbalmente. Encontrar un escape a la trampa emocional en la que estamos es clave. En lugar de simplemente reaccionar, trata de crear un puente hacia la solución. Un modo de efectuar esta labor puede ser contestando a este tipo de preguntas:

- ¿Qué es lo mejor que me puede pasar hoy?

- ¿Qué es lo peor que me puede suceder hoy?

- ¿Qué puedo hacer yo para provocar que lo mejor suceda?

- ¿Qué puedo hacer yo para evitar que lo peor suceda?

Finalmente, desconecta con una herramienta de negocios. Una vez que la discusión con un compañero aparece, el objetivo es estabilizar la situación. Las reuniones semanales son un buen método para prevenir discusiones.

Por último, y en unas fechas tan señaladas, desear a los lectores unas felices fiestas y unos días llenos de optimismo y positividad.

El éxito y la felicidad son sensaciones que todo el mundo desea a lo largo de su vida, pero quizás los modos de alcanzarlos que nos han enseñado no son los adecuados.

Hemos sido educados pensando que el único modo de alcanzar el éxito y la felicidad en la vida es a través del establecimiento de objetivos. Pero esto es sencillamente falso. De hecho, el establecimiento de metas es el camino más rápido a la frustración.

La mayoría de nosotros sacrificamos nuestra felicidad actual para conseguir nuestros propósitos en el futuro, que pensamos nos traeran muchas alegrías. Por desgracia, en un 50 % de los casos, la consecución de los objetivos no trae tanta felicidad como esperábamos después de un duro esfuerzo. ¿ Y que hacemos entonces ?. Pues establecer otro objetivo. Y esto sólo lleva a la creación de un círculo de sacrificios y desilusiones.

¿Cuál es la solución?

Tras entrevistar a cientos de personas, he descubierto que las más apasionadas y creativas viven sin el yugo del establecimiento de metas. En su lugar, han desarrollado la “extraña” actitud de disfrutar del momento en vez de posponer su felicidad al futuro.

Ciertamente, los objetivos no son malos en sí mismos, pero muchos individuos tienen una insana relación son ellos, distorsionando su posibilidad de felicidad y convirtiéndolas en recetas de frustración. Veamos un par de ejemplos que explican esto:

- En muchas ocasiones, los objetivos no dependen de nosotros mismos o, incluso, no responden a nuestro deseo, sino que “vivimos la vida de otras personas” en lugar de la propia.

- Cuando nos centramos en unos objetivos definidos, no vemos otras oportunidades que van surgiendo.

Cuando estés haciendo algo, pregúntate por qué lo estás haciendo. Asegurate de que realmente haces lo que deseas en ese momento.

Algunos “trucos” para afrontar esta nueva visión de las metas en la vida son:

- Elije temas, en vez de metas. En vez de establecer objetivos para el nuevo año, elije una palabra que lo describa. Por ejemplo, en lugar de decir : “voy a perder 10 kilos” es mejor decir: “el año que viene me ocuparé de mi salud”.

- Usa el término “quiero hacer esto” en lugar de “tengo que hacer esto”.

- Aprecia la vida en su más amplio contexto. Disfruta del momento. Experimenta el más amplio espectro de la vida con todos los pequeños detalles que ofrece.

Resumen del artículo GOAL-FREE LIVING CHALLENGES GOAL-SETTING TRADITIONS de Stephen M. Shapiro